Preocupantes perspectivas del Banco Mundial para LATAM y el Caribe

Preocupantes perspectivas del Banco Mundial para LATAM y el Caribe
Preocupantes perspectivas del Banco Mundial para LATAM y el Caribe

Las principales economías de la región sufrirían una fuerte desaceleración del crecimiento a lo que se suman varias amenazas

 

En su Informe de Perspectivas Macroeconómicas para 2022 el Banco Mundial proyecta para Latinoamérica y el Caribe una desaceleración un crecimiento del PBI para este año, cuando se ubicaría en el 2,6% y 2,7% para 2023.

La proyección refleja un ajuste fiscal y de política monetaria, una lenta reincorporación de trabajadores, una menor demanda externa por una caída en el crecimiento global de la economía y la eliminación del apoyo por el aumento de los commodities.

La proyección asume una consolidación fiscal en el 90% de los países de la región en 2022 y 85% en 2023.

El endurecimiento de la política monetaria implementado en 2021 actuará como un freno al crecimiento durante el período analizado y se espera que se endurezca más a corto plazo.

Las proyecciones a 2023 implican que, si se ponderan las cifras en función del PIB, América Latina y el Caribe perderá terreno en el ingreso per cápita no solo en relación con las economías avanzadas, sino también con las de Asia oriental y el Pacífico y las de Europa y Asia central.

Brasil: Se espera una fuerte desacelaración del crecimiento en 2022 debido a la desconfianza de los inversores, la baja del poder adquisitivo derivada de la alta inflación, el endurecimiento de la política macroeconómica, la desaceleración de la demanda de China y la caída del precio del hierro. El desempleo en la segunda mitad de 2021 permaneció por encima del 12%.

Mexico: El crecimiento caerá al 3% en 2022 y el 2,2 % en 2023. Se espera que los cuellos de botella de las cadenas de suministro persistan durante la primera mitad de 2022, mientras que la demanda externa se verá limitada por la desaceleración del crecimiento de Estados Unidos. Se va a endurecer la política macroeconómica como una necesidad para combatir las expectativas de alta inflación y se prevé que continúe la austeridad fiscal en el corto plazo.

Argentina: Se espera un crecimiento del 2,6% en 2022 en parte por carry-over del crecimiento de 2021. Para 2023 se espera un crecimiento del 2,1%. La alta inflación (mas del 50% en 2021), combinada con las actuales políticas de controles de precios y restricciones a los movimientos de capital se espera que contribuyan a debilitar el crecimiento de la inversión. El consumo interno también se espera que disminuya, en parte por la disminución del apoyo estatal vinculado a la pandemia.

Colombia: Se espera que el crecimiento en Colombia se desacelere bastante pero a altas tasas del 4,1% en 2022 y 3,5% en 2023, impulsada por el crecimiento del año pasado y la mejora de las condiciones del mercado laboral. Un plan de reforma fiscal aprobado en septiembre, junto con una regla fiscal reinstaurada tras una suspensión de dos años por la pandemia, proporciona un marco para la consolidación fiscal en el mediano plazo.

Chile: La quita del apoyo fiscal frenará el crecimiento del consumo bruscamente mientras que el crecimiento de la inversión será restringida por la incertidumbre de la política interna.

Perú: El deterioro de la confianza de los empresarios en un contexto de alta incertidumbre política, junto con el reciente restablecimiento de la regla fiscales estrictas, se espera que deriven en una desaceleración del crecimiento.

Para ambos países las condiciones económicas externas serán menos favorables, con un crecimiento más lento en China (el mayor destino de exportación de los 2) y el debilitamiento de los precios del cobre. Se proyecta que el crecimiento en 2022 y 2023 sea 2,2% y 1,8% resspectivamente en Chile, y 3,2% y 3% respectivamente en Perú.

Centro América: Las entradas de remesas a se espera que sigan siendo sólidas apoyando el consumo privado en el corto plazo. Para Panamá se proyecta un crecimiento de 7,8% en 2022 impulsado por la obra pública.

Caribe: Se espera un crecimiento del 7,3% este año y un 5,9% en 2023. Este crecimiento está muy influenciado por Guyana que hace poco empezó a producir petróleo en altamar. El resto de los países dependen fundamentalmente del turismo que se espera que se mantenga débil este año y el que viene.

Riesgos de baja en los pronósticos:

  • Nuevas olas de Covid.
  • Estrés relacionados con el financiamiento y la deuda.
  • Clima extremo.
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